Hace frío ahí fuera, sí. Algunos cuantos me lo dijeron cuando decidí dejar el calor de las nóminas, de la seguridad laboral, de la estabilidad. Decidí venirme a Madrid con riesgo porque la seguridad es hoy la última en mi lista de prioridades. Y sí, hace frío. Vine oficialmente el jueves 8, y el día siguiente cayó en Madrid una de las mayores nevadas de los últimos 40 ó 50 años. No me ha dado tiempo aún a corroborar el sentido figurado, pero certifico el sentido real. Hace frío. Mucho.
¿Y la pista de pádel? Estará hecha unos zorros con la nieve. Una lástima.
El césped artificial aguanta. No le hagas caso al del pádel que creo que sé quién es ¡jeje! Menos mal que has vuelto al blog… A ver si me cuentas como ha empezado tu etapa madrileña, que te llamé en Navidad pero no me cogiste el teléfono… Suerte y al tajo
Jon, no digas eso de la seguridad ni de coña, que te queremos en este mundo durante unos cuantos años más
Ánimo en tu nueva etapa.